Claves para que nuestras campañas de e-mail marketing no sean consideradas como spam


Aunque el último estudio llevado a cabo por Symantec Intelligence ha puesto de manifiesto la tendencia generalizada al descenso en el volumen de spam recibido en las bandejas de correo electrónico (cerca del 80%) respecto al año pasado, no hay que relajarse y hay que continuar luchando por atajar, lo máximo posible, esta lacra en forma de correo basura.


Este descenso se ha producido, entre otras cuestiones, porque algunas de las grandes redes de bots (las encargadas de enviar el spam) han desaparecido. Aún así, se podría hacer más para evitar el spam.

Ante esta situación, Sarbacán Software anima a las empresas a seguir contribuyendo a que los usuario conozcan realmente la diferencia entre el e-mail marketing y el spam, siendo consciente de que, si no se tienen en cuenta ciertos aspectos en las campañas de e-mailing, cualquiera puede ser considerado un spammer.


Eso podría suponer tener que enfrentarse a una multa por infringir la ley y ver sus e-mails bloqueados. Para evitarlo, Sarbacán anima a las empresas que realizan e-mail marketing a que sigan una serie de recordatorios que marcan, claramente, lo que es una práctica y otra:


Bases de datos: Cuando una empresa hace e-marketing correctamente está enviando correos electrónicos sólo a aquellas personas que han dado su consentimiento (opt-in email). Además, es importante contar con una base de datos que permita a las compañías elegir de forma fácil cuál es el target adecuado para la acción.


Segmentación: Una buena campaña de e-mail marketing se dirige a destinatarios previamente segmentados según diversos criterios (edad, situación geográfica, objetivo del envío, etc.). Hacer una buena gestión y organización de los contactos hace la información más efectiva.


Frecuencia del envío: Es importante no “acribillar” a los contactos con correos electrónicos. Envía sólo cuando tengas algo interesante que decir.


Identificación del emisor: Una empresa que envía e-mail marketing siempre se identifica porque forma parte de sus elementos para generar confianza. No olvides establecer siempre un remitente para acercarte a tus contactos.


El asunto: El asunto tipo de un correo basura suele constar de un título descriptivo, en mayúsculas, seguido de signos de exclamación o interrogantes. Frente a esto, la empresa que envía e-mail marketing debe utilizar una frase corta y explícita, comprensible de forma rápida.


El contenido: Los filtros antispam analizan el contenido de los correos electrónicos en busca de indicios que delaten el mensaje como spam: proporción entre imagen y texto, mensajes que son similares a otros ya clasificados como correo no desado, palabras clave usadas por los spammers... Por ello, las empresas evitan este tipo de términos en sus e-mails marketing. De ahí que la personalización de los correos sea una excelente estrategia para no acabar en la carpeta de spam.


Archivos adjuntos: Evítalos a toda costa. Sólo hacen aumentar el peso de tus mensajes y muchos servidores bloquean este tipo de correos electrónicos. En su lugar, integra el contenido del adjunto en el mensaje o ponlo online con un link en el mail. Esto permite, además, conocer quien hace clic para abrir el documento.


Adjunto online: añadiendo un link en el mensaje no solo podrás conocer quien consulta el documento (mediante la medición de clicks...), sino que también es un buen pretexto para llevar al destinatario desde su buzón de correo (su universo) hasta la página del remitente (el universo de la marca).


Link de baja: Por ley, siempre hay que proporcionar a los destinatarios la opción de que dejen de aparecer en tu base de datos mediante el enlace de “baja”. No se debe temer a incorporar esta opción, que simplemente es un método para llegar al target de principal interés para la empresa.

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